Iniciarse en el ciclismo
La iniciación en cualquier deporte resulta siempre algo complicada si se desconocen los secretos o los trucos para poder sacar el máximo rendimiento a la actividad física que deseamos realizar.
En este caso te exponemos una lista de consejos elaborada por expertos para iniciarte como ciclista:
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Saber dosificar el esfuerzo. Cuando se empieza el entrenamiento hay que saber encontrar un equilibrio y una progresión para que nuestro cuerpo pueda adaptarse al ritmo que requiere este deporte. No es necesario comenzar a entrenar diariamente, durante el primer mes debes alternar los días de ejercicio.
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Combatir el dolor de la pelvis. En un principio es normal que esta zona se vea afectada y duela, pero con el tiempo el dolor remite. El sillín no es el culpable de estas molestias, con cualquier modelo sentirás dolor al principio. Para evitar las irritaciones es conveniente que utilices pantalones ciclistas especiales que amortiguan y tienen una función higiénica en la zona pélvica para evitar la proliferación de bacterias con el sudor.
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Calambres musculares. Es normal que aparezcan cuando se realizan grandes esfuerzos a los que no estamos acostumbrados, por lo que al principio de comenzar a practicar ciclismo, es probable que los sufras. Cuando suceda esto, deberás parar y estirar el músculo afectado, y continuar con un ritmo más lento para evitarlos.
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Dolor de espalda. Muchas veces comienzan en un dolor lumbar que se debe a tirones musculares o a desviaciones en las articulaciones de los discos vertebrales, aunque también pueden surgir por exponerse al frío, por lo que se recomienda proteger la zona lumbar. También es recomendable realizar abdominales tres veces por semana con las rodillas flexionadas.
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Dolor en la nuca. Estas molestias suelen aparecer por una posición incorrecta del sillín o del manillar. Para prevenirla es conveniente realizar yoga o estiramientos de forma regular.
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Dolor en las rodillas. Estas molestias pueden aparecer cuando hay sobrecargas en la rótula cuando se realiza un esfuerzo excesivo. También puede deberse a que el sillín esté más bajo de lo que tu cuerpo necesita, así que es conveniente que lo subas un poco hasta que consigas pedalear llegando a tener la rodilla casi extendida.
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Dolor en las manos y antebrazos. Por el uso del manillar el antebrazo puede estar sometido a un sobreesfuerzo que se traducirá en pequeñas molestias musculares. Es recomendable no agarrar el manillar demasiado fuerte ni presionarlo en exceso. También es recomendable ir alternando la posición de las manos y brazos de vez en cuando.
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Categoría: Ciclismo
